Las cuatro fábulas
Cuatro modos de salvarse que se parecen demasiado a una jaula
Cuatro fábulas oscuras leídas como un solo ciclo. Una culebra que conserva, una mujer que se narra en vez de vivirse, un pez al que la misericordia multiplica hasta el hacinamiento, una criatura que aprende a llamar oportunidad al pasillo cerrado. Las une un mismo engaño dulce: la bondad, la belleza, la piedad y el porvenir, vistas de cerca, tienen barrotes. Una meditación sobre las comodidades que nos cuidan tanto que nos borran.